Debido al intenso uso de estas calles, las mismas comenzaron a sentir el rigor del trajín de los autos, ómnibus y camiones y algunas de ellas comenzaron a presentar baches y desgastes importantes.
Uno de los carriles de Madame Lynch, con destino a la Caballería, por ejemplo, fue clausurado y los vehículos deben ingresar necesariamente por la calle Capitán Britos para transitar unos 400 metros y poder nuevamente dirigirse hacia la zona de Aviadores y continuar con el desvío hasta conectarse nuevamente a Madame Lynch.

Al conectarse a la calle Mayor Aponte ya inician los problemas para los conductores, ya sea de grandes camiones como de pequeños vehículos, debido al mal estado del trayecto. A esto se suman aguas servidas y pronunciados pozos y baches que los conductores deben pasar sacando a relucir su habilidad al volante, esquivando los cráteres con los que se viene topando a medida que va avanzando por la zona.

