YAGUARÓN. En la compañía Curupayty y en varias partes del departamento de Paraguarí, muchas bebés y niñitas tienen un mismo nombre: “Linsy Romina”. Puede que muchos piensen que se trate de una mera coincidencia, pero hay un motivo que explica este suceso: los milagros que una adolescente realizó en la vida de varias mujeres que no podían tener hijos y que se encomendaron a ella, según aseguran.
Se trata de Linsy Romina Moreno (17), una estudiante que murió –junto con una compañerita– luego de ser atropellada por un vehículo en la mañana del 4 de octubre del 2013 a la altura del kilómetro 49, de la Ruta 1.
“Ella es muy milagrosa. Yo me encomendé a ella y le pedí un hijo, le tuve mucha fe y se me dio. Junto con mi novio le pusimos a mi hijita el nombre de ella” dijo Mabel Palacios, una de las tantas a quien la “adolescente milagrosa” le cumplió el sueño.
A 3 años y 21 días de aquel suceso, doña María Silva de Moreno (52), madre de la la joven atropellada, comentó que son muchísimas madres de familia las que se acercan a su casa y le comentan el “milagro”.
“Me dicen que mi hija le cumplió el milagro de ser madres y en agradecimiento le pusieron el nombre de mi hija. Son muchas las niñas de hasta tres años que viven por acá que se llaman Linsy Romina”, comentó.
“Ella sigue aquí con nosotros. Su presencia se siente. La gente también nos hace sentir lo mismo”, fueron –por su parte– las palabras de don Lorenzo Moreno (64), padre de Linsy. “La gente nos dice que se encomiendan a ella porque era muy bondadosa y no dudaba en ayudar a los demás. Por lo visto hasta hoy en día lo sigue haciendo”.
Estudiantes le piden favores para exámenes y exposiciones
Los estudiantes de la zona siempre que pasan por el nicho de Linsy Romina quedan a rezar y a pedir alguna ayuda para que les ilumine al momento de algún examen o exposición, nos contó por su parte Saúl Moreno, hermano de la adolescente “milagrosa”. “La gente nos dice que es muy milagrosa. Los alumnos siempre quedan a rezar frente al nicho y se encomiendan a ella”, dijo. “Hace unos días, hubo un vehículo que chocó al lado de su nicho y justo en ese momento pasaban dos estudiantes también. Y estos de milagro se salvaron. Todos dicen que ella las protegió a las dos”, dijo.
El terrible accidente
Aquel 4 de octubre del 2013, el auto manejado por Rubén Darío Martínez –quien estaba acompañado del propietario del rodado Richard Mereles– salió del carril y embistió desde atrás a Linsy y a su compañerita Ángela Beatriz, quienes fallecieron en el acto. Martínez fue condenado a 7 años de prisión, según nos comentaron familiares de Linsy. En tanto que su acompañante sigue en proceso. “Fue muy poca la pena que le dieron, por todo lo que pasó” dijo Saúl.

