Carmelo Rodríguez es un antiguo guardaparques del lugar, le tocó vivir un año en la década de los 80 completamente solo en una pequeña casita de madera, alejado a unos 5 kilómetros de los militares que también ocupaban el parque y muchos de los cuales aseguran haber tenido alguna experiencia paranormal o escuchado “movimientos extraños”.
“Yo no creo en eso, si existe póra o fantasmas yo iba a ser la persona que iba a saber. Yo viví un año solo, pasaba noches, semanas, antes iba a pie cuando había luna llena, o si no a caballo y sí escuchaba ruidos, pero de animales creo”, dijo Rodríguez, quién regresó después de mucho a Cerro Corá, pero las historias escalofriantes siguen intactas en la memoria de los pobladores como si hubiera sido ayer.
Hasta ahora los buscadores de plata yvyguy se vuelven “locos” ante los caso ñemombe’u y muchos se entusiasman por encontrar el famoso “oro del Mariscal”.
Se escuchaba el ruido de tormenta que no llegaba”
“Escuché muchos comentarios. Los militares me decían que veían gente caminar y desaparecer en la nada, escuchar ruido de viento de tormenta que venía, pero que nunca llegaba”, indicó Rodríguez, técnico forestal que pasó 10 años cuidando el lugar donde Madame Lynch enterró con sus propias manos cerca de un kuruñai a su hijo Panchito López y al que fuera el amor de su vida, el Mariscal Francisco Solano López.
Hay varias historias en toda la zona sobre eso, según los pobladores, en un terreno en la famosa Isla Madame Lynch, estaba una casa antigua de ella, donde se contrató un equipo grande para la busca del “tesoro”. La casa se derribó todo, pero hasta hoy día dice que se escuchan cosas ahí como el sonido del piano antiguo de Lynch.

