Gustavo Arévalos: de albañil a futbolista

| Por Manuel Medina
EN EL ARCO. Gustavo Arévalos en uno de los partidos
  • HISTORIA DE VIDA. Ya hizo de todo, trabajó en construcción, también en una fábrica de cintos, ahora juega al fútbol, pero su sueño no termina ahí. Quiere chutar fuera del país para darle mejor vida a su familia.
CASA. Gustavo,en su casa, donderecibió a QTAL!

Gustavo Arévalos se luce en el arco de River, el equipo que más sufre en los partidos. Fue el responsable varias veces de que el “Rayadito” no salga goleado. Y en los últimos enfrentamientos, en los que ya empezaron a ganar también, su colaboración en el arco fue fundamental. Hay veces en que tapa todo, ni el viento deja pasar. Gustavo nos contó que trabajaba en la construcción con su papá. Ya jugaba en Intermedia, pero no le alcanzaba. Así que dejaba su balde de albañil para ir a entrenar.

Es de San Lorenzo, pero en Santaní encontró la oportunidad, donde lo llevó su amigo Richard Benítez. Era un delantero goleador, pero el destino le tenía preparado otro puesto: el arco.

Después de pasar por Santaní y Carapeguá, el presidente de River le llamó. “Se fijó en mis cualidades gracias al profe ‘Pancho’ Rivera, quien estaba como coordinador de las inferiores del ‘Kelito’, él también fue mi técnico en Santaní cuando estábamos en la Intermedia”, comentó.

– ¿Cómo está el ambiente en River?

– Con los muchachos de River estamos bastante motivados, nos esperan partidos bastantes pesados todavía pero desde que llegó el profe Daniel Farrar estamos muy motivados, pudimos llegar a los goles y ojalá que podamos conseguir el objetivo que nos propusimos que es permanecer en la Primera.

– ¿Creés que es posible?

– Creo que ya pasamos los momentos amargos, cuando perdíamos casi todos los partidos, pero gracias a Dios lo supimos llevar con los muchachos y con la ayuda de toda la familia, algo que fue fundamental para poder resistir ese mal momento, estamos mejorando. Teníamos partidos ganados y en el último momento se nos escapaban otra vez los puntos. Ahora estamos bastante mejor a pesar de estar todavía fuera de la zona del descenso.

– ¿Estás casado o soltero?

– Yo no soy casado por el momento, pero tengo mi compromiso, todavía no tenemos hijos, pero en eso estamos...jajaja...en la práctica.

– ¿Cuál es tu sueño?

– Mi sueño es salir a jugar afuera, para buscar asegurar el futuro de mi familia, en lo económico y para seguir creciendo en esta profesión. Me gustaría ir a jugar en el fútbol argentino, me encanta la forma en la que el público alienta a sus clubes, uno en especial, que es la hinchada de San Lorenzo de Almagro. Yo me hice hincha del club cuando había viajado a Buenos Aires para trabajar.

– ¿En qué trabajabas allá?

– Mi hermano me había llevado y me fui a trabajar en una fábrica de cintos, allí estuve tres meses trabajando. No me hallaba demasiado por el tema de la inseguridad que hay allá, estábamos en una villa de Bajo Flores, demasiado peligroso era el tema en la villa. Y de paso el techaga’u también ya era muy pesado, por eso decidí volver de nuevo a nuestro país.

EN LA CANCHA. Con sus compañeros de River.

SANTANÍ

Arévalos tiene su casa en Santaní, a donde va cada quince días visitarle a su novia. “Si es que me sale algo bueno, la voy a traer para que viva acá conmigo. Es muy difícil el tema de la distancia, pero tengo su apoyo y su aliento, que es lo importante, porque esto es mi trabajo. Ella se llama Silvina González”, nos dijo.

MÚSICA Y BAILE

A Arévalos le gustan las músicas tropicales, pero no le estira la farra. “Ni cuando era más joven no me gustaba salir a las discotecas, prefería ir a mirar partidos”, comentó.

MÁS DE GUSTAVO

Gustavo Arévalos nació el 30 de octubre de 1984, sus padres son Alberto Arévalos y Nélida Jara. Tiene 5 hermanos, 4 mujeres y un varón. Este último, siguiendo los pasos de Alberto, trabaja en albañilería, al igual que su padre. Gustavo es el único pelotero profesional, pero hasta los 21 años se dedicó a ayudar a su padre en la construcción.

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