
Con el feroz raudal quedó también evidenciado otro problema grave: la basura.
Los sumideros de muchas calles de Asunción, por ejemplo, quedaron tamponados con los desperdicios que vinieron arrastrados por el agua.
Una gran cantidad de basura se retiró de la zona de la Terminal y del barrio San Pablo, en la capital, que mantuvieron cerrados los desagües pluviales.
Otro de los problemas fue la gran cantidad de enormes árboles que terminaron en la vía publica o por algún cable del tendido eléctrico de la ANDE, incluso casos que costaron vidas humanas.
Las cuadrillas de las municipalidades se encargaron de la difícil tarea del despeje de las avenidas en donde los arboles imposibilitaban el tránsito vehicular.

En varias zonas los cuadrilleros de la ANDE trabajaron sin descanso para retirar las ramas que colgaban del tendido eléctrico, como también los cables sueltos.

