Sin embargo, nunca encontraron un donador. Teniendo los días de su padre contados, el pequeño Yinpeng decidió convertirse él mismo en la persona que le diera a su padre parte de su médula ósea; solo que había un impedimento: es muy chico.
Los donadores deben tener los 18 años cumplidos, además de un peso mínimo de 45 kilos.
Por eso el pequeño empezó a engordar para poder ser el donador. El gesto fue aplaudido por mucha gente en las redes sociales.

