Es una de las candidatas que más opciones tiene de formar parte de la primera expedición que viajará a Marte con la intención de crear una colonia humana que habitará el planeta en unos 20 años. Pero tiene un riesgo: no podrá volver jamás. Aunque a ella no le importa. Es su sueño y está dispuesta a cumplirlo.
La joven entrena a diario en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales durante varias horas al día. Realiza experimentos y prácticas con elementos de robótica y aviación. También estudia varios idiomas para poder interactuar con los que serán sus futuros compañeros.

