Más nos relacionamos por chateo, poco nos vemos. Ya tuvimos relaciones 2 veces, como no vivimos juntos cuesta un poco para vernos, además que le digo para vernos y tiene cualquier problema.
Esa actitud me molestó y entonces decidí terminar con la relación, pero él no me deja de buscar. Ya le dije que me deje en paz, pero insiste en saber de mí y eso es lo que más me hace dudar, esa insistencia en saber de mis amores del pasado o cómo fue el sexo con ellos. Siempre quería que le cuente de mi anterior pareja.
Por supuesto que me negué y me iba a pagar para que “yo le haga”, él quería que yo le metiera algo atrás, ¿será que es gay? Por todo eso me parece que le gustan los hombres, pero que tiene miedo a revelarse y me asusta mucho la idea, porque yo la verdad que lo amo.
Si no es gay, pienso que él tiene su mujer, porque a veces le llamo y me corta o no me atiende y me inventa cualquier cosa para justificar de que no me pudo atender.
MERCEDES, DE SAN PEDRO, 31 AÑOS
RESPUESTA: Cuando una relación es nueva es normal que aparezcan ciertas dudas que pueden causar malestar, hasta el punto de llegar a romper la unión, sin tener bien claro la razón. Sobre lo que te preocupa: es difícil saber sobre el estilo de vida sexual del otro si comparten más tiempo chateando que en vivo y en directo.
Las extrañas exigencias de saber más sobre tu ex o los juegos que te pide tampoco dan una pauta clara de su orientación, pero si a vos no te gusta no tenés por qué seguirle. Lo ideal sería que además de lo virtual tengan un tiempo para los dos no necesariamente convivir sino reforzar los vínculos, conocer sobre los gustos personales y las cosas que tienen en común.
Hoy en día todo es más rápido, pasan por la cama siendo dos perfectos extraños, para algunos resulta, para otros no, por eso hay que darse cuenta de que la pasión y el amor son cosas muy distintas. “Conoce, piensa y ama”, puede que ahora te sientas sola y con muchos miedos, date un tiempo para definir tus sentimientos.

