Es por ello que Elías Benítez, un hombre que perdió su mano derecha con una sierra de carpintero en mayo del 2014, nunca pensó que en unos años estaría tomando clases de violín para afinar las notas y manejar con su prótesis el arco del instrumento.
Además, Fernando Vallese y Eric Dijkhuis, fundadores y directores de Po Paraguay, decidieron adaptar su modelo básico cuando Benítez llegó con la guitarra que tocaba años antes de su accidente y con la intención de volver a sacar sonidos de ella.

