La comisión pro-albergue “Cecilia Cubas” fue la que organizó el encuentro para los vecinos de la zona. La gente llegaba y se inclinaba ante el altar de “Ceci”, a quien la catalogan como una santa. También hubo quienes contaron sus milagros.
Según los “devotos” de la finada, sus milagros hace a través del agua “bendita” que está dentro de varios cántaros. “Yo tengo problemas del corazón y me suele molestar mucho y también la presión alta. Pero desde que empecé a tomar su agua ya no tengo nada de eso. Yo confío mucho en ella. Su agua hace milagros”, contó Élida Benítez.
“Cada ocho vengo a llevar su agua, porque realmente me hace bien y no quiero dejar de tomar porque tengo miedo de volver a tener esos problemas”, siguió la mujer.

Cada vez que doña Élida va a retirar el agua eleva un rezo para la que hoy consideran una santa pidiendo primero por su salud para que ya no le aparezcan más esas molestias y por su familia y sus hijos, que toman siempre también.
Por su parte, doña Patrocinia Ayala dijo que este lunes empezó a beber el agua de Cecilia, ya que tiene dolores de estómago y se le dificulta hablar y ayer ya amaneció mucho mejor, se le está “abriendo” la garganta, según explicó. “Los doctores no supieron decirme qué lo que tengo”, contó.
Robaron su alcancía
La alcancía donde la gente ofrenda para el oratorio de Cecilia ya fue robada hace dos años, pero un señor encontró y lo devolvió he’i. Entonces, para que no se repita eso, tuvieron que ponerle rejas al “monedero”.
En el altar de Cecilia hay muchos cuadernos y agendas donde la gente realiza sus agradecimientos y pedidos. Uno de los más llamativos era aquel en el que una mujer pedía que su pareja “se decida por ella”. “Pido por favor que intercedas para que José se decida por mí y su hija”, dice parte del pedido.

