CIUDAD DEL ESTE. Murió cuando menos lo esperaba. Don Armando Cabrera González (56) tomó unas herramientas para trabajar y rumbeó con un amigo hasta un predio del km 12 Acaray de Ciudad del Este. Según los datos que trascendieron, dentro de la vecindad de la fracción San Miguel, el hombre se encontraba en plena acción para extraer miel de un panal de abejas que había encontrado con un amigo, nada menos que en un nicho.
El hallazgo con seguridad había sorprendido de buena forma por los cuates hasta que se vino lo peor, los “bichos dulces” se “amotinaron” reaccionando de la peor manera. Unas 30 picaduras lo mandaron a otro mundo, donde también influyó que le dio al trago había sido.
De acuerdo a lo que los vecinos relataron a los agentes del puesto 15, todo ocurrió muy rápido. A la dupla que buscaba miel se le transformó el panorama en un ambiente de desesperación, por lo que debieron buscar la forma de zafar del enjambre que al todo o nada pretendía defender su panal.
Sin embargo, para don Armando la situación cada vez fue empeorando ya que sus pies no daban para correr tan rápido, convirtiéndose en mortal víctima de las abejas asesinas que sin piedad le le “trozaron” todo mal.
La forense del Ministerio Público, doctora Raquel Cáceres, constató el fallecimiento.
Sufrió un paro
El hombre falleció por una insuficiencia cardiorrespiratorio por la cantidad de picaduras que ligó, de acuerdo a lo informado por la forense del Ministerio Público.

