
CAACUPÉ. En estos días, la fe de todo un pueblo se aglomera en un solo lugar: la Basílica de Caacupé. Hace unos días que una cantidad importante de gente va llegando hasta la Capital Espiritual del país para visitar y cumplirle su promesa a la santa patrona del país.
Entre tantos fieles, se destacó una “promeserita” de tan solo 7 años, la pequeña Lucía Guadalupe, quien tuvo un problema del corazón y -según su mamá Carmen Da Silva- la Virgen le curó.
“Mi hija nació con un problema en el corazón, tenía miocardiopatía. Cuando me dijeron que ella estaba con esa enfermedad yo me encomendé a la Virgen. Ella tenía poco tiempo de nacida. Entonces, le dije a la Virgen que por 7 años iba a peregrinar para ella”, empezó contando.
“Pero solo yo peregrinaba y a ella le traía siempre otro día en colectivo. Al cumplirse los 7 años la promesa era que la iba a traer a ella vestida como la Virgen y que no le cortaría el cabello tampoco. Hoy (por ayer) al terminar la misa voy a cortarle el cabello y voy a donar para la Virgen. Es la primera vez que se corta”, siguió.
La doña contó que son de la ciudad de Limpio y que, antes de llegar al santuario de la Madre santa, llegaron a Curuzú Pablito para encomendarle su llegada y vuelta a casa. En su casa tiene un nichito y el día de la Virgen, 8 de diciembre, va a hacer una chocolatada para los niños de su barrio. El 7 va a peregrinar ella sola.
Su pequeño salió bien de su operación
“La fe mueve montañas”, dice una frase y tal cual sucedió, según el relato de Elizabeth Gómez (31). Hace un mes que su pequeño Francisco Javier, de tan solo 4 años, debió someterse a una cirugía por un problema que tenía en la garganta y en la nariz. El pedido de ella fue que salga todo bien y que la recuperación sea rápida, ya que es una cirugía delicada.
“Él se recuperó muy rápido, todo luego salió bien. Los pronósticos no eran desalentadores, pero yo creo que todo se dio tan bien, de una manera tan increíble y rápida que nuestra Madre tuvo que haber metido la mano allí”, dijo la mujer devota.

