
EUSEBIO AYALA. La Virgen de Caacupé es como la mamá guasu de todos los paraguayos y según cuentan cuando uno pide alguna cosa con fe, ella como madre de todos escucha y cumple.
Así pasó con doña María Ana López (64), más conocida como “la reina de la chipa”. Ella proviene de una familia humilde, vendió chipa durante 21 años, hasta que con mucho sacrificio y con la ayuda de la Virgencita Azul consiguió montar su propia chipería (que lleva su nombre), reconocida a nivel país por lo ricas que son.
“Hace 28 años que tengo mi propia chipería, pero antes de eso vendí por 21 años chipa por la calle. Yo empecé de abajo, fue muy sacrificado todo, pero valió la pena. Nada iba a ser posible sin la ayuda de la Virgen de Caacupé, porque me encomendé a ella y a otros santos para lograr tener mi negocio”, contó.
Tiene a su cargo 38 personales a los que llama simplemente “compañeros de trabajo”. Entre ellos están los que se encargan de todo el proceso de realización de la chipa, como las vendedoras, cajeras, ere eréa.
Frente a la chipería como se encuentra sobre la Ruta 2 en el km 45 pasan toditos los peregrinantes que vienen del Este y otros lugares, y para este año esperan duplicar las ventas que en un día normal suele venderse entre 800 a 1.000 unidades. Aparte tiene un comedor donde prepara todo tipo de comida.
0 of 3




