
Las comparaciones son odiosas y todo el mundo lo sabe. Odiamos luego que nos comparen con un ex de alguien o con una persona que tiene más “recursos”.
Pero haciendo últimamente una breve comparación entre los Canales argentinos con los paraguayos, me doy cuenta de que no todo está perdido.
Dejando de lado las copias baratas y mal hechas que hace Tigo Sports de programas argentinos de deportes como “Pura química” o “Espn Redes”; la programación paraguaya sigue estando a flote.
En Argentina te encontrás con famosos que son “hijos de”. La hija de Jorge Rial que se pone flaca, la hija de Marcelo Tinelli que se hace otro tatuaje. La hija de Nazarena Velez que tiene nuevo amor, la nieta de Mirtha Legrand de vacaciones... y la lista continúa.
Cansa la televisión argentina con personas que no tienen talento para nada. Su única virtud es ser hijo o hija de. Además, cada tema lo llevan hasta el cansancio. Dos semanas seguidas para hablar del tatuaje número 213.895.340 de la hija de Tinelli. Los programas periodísticos también ofrecen mucho show. La seriedad para ellos ya no es un punto de rating.
De este lado del charco, la cosa como que está más calmada. Los “hijos de”, por ahora siguen en el anonimato. Surgen uno o dos esporádicamente, pero se mantienen de perfil bajo. He escuchado a más de uno decir: “prefiero sobresalir por mis propios logros”.
Como los “hijos de” no se perfilan para el espectáculo se recurre a figuras de los videos virales, atajacarteras y las ñe’ê tavy de las redes.
No tenemos muchos escándalos que duren tres semanas. Con suerte al tercer día, la pelea de modelos se puede ir al olvido. Ultimamente los noticieros son los que ofrecen más show antes que un programa de farándula.
Otra gran diferencia de los canales argentinos es que la tele local tiene variedad de programación. En Argentina, un tema farandulero puede llegar a hablarse hasta en el programa de “Pare de sufrir”.
Por ahora, aunque cueste creerlo, tenemos una televisión más sana que la de Argentina.

