“Hemos observado cambios en diferentes niveles. Compartimos la alegría con los padres que nos contaron sus experiencias, uno de ellos incluyó a un perro como nuevo integrante en la familia, otra madre contó emocionada que su hijo va perdiendo miedo al ver a un perro y lo asocia directamente a ‘Tarko’”, comentó Dani DePaula, de la Unidad Canina de Rescate.
De acuerdo a la psicóloga María Martínez se logró a través de la terapia que uno de los niños que en principio presentaba resistencia y temor al ver al perro, pues gritaba o corría, terminara acostado sobre “Tarko”.
Contó que tanto “Tarko” como “Kendra”, que son los canes totalmente preparados para realizar caninoterapia, lograron los objetivos planteados y gracias al trabajo en conjunto obtuvimos resultados óptimos en un área que consideramos muy vulnerable, dijo.

