“Si yo puedo pedir disculpas, puedo hacerlo. Yo le ayudaba a hacer sus notas, no sé para qué era”, se escucha decir al sacerdote, asegurando además que la joven tenía que haberse acercado a él para manifestarle sus inquietudes ndaje.
El pa’i reconoció en el audio que intentó ponerle la mano encima a la yiyi, pero que solo la abrazó por detrás. “Le toqué, pero sin ninguna intención de hacerle algo”, refirió a lo que le consultaron si realmente tocó a la denunciante, y como si nada respondió “fue un abrazo más bien. No sé”.
Los jóvenes le solicitaron que se aleje de la iglesia debido a que sus actos demostraban una gravísima situación considerando que él era el “papá guasu” de la iglesia. El caso se encuentra siendo investigado por la fiscala Luciana Ramos, de Mariano Roque Alonso, quien interina la unidad 2 de Limpio.
APARTADO
Dos meses después de que el arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, se entere de la situación que afectaba a Silvestre Olmedo, párroco limpeño, decidió apartarlo del cargo.

