“Mi papá trabajaba como ganchero, yo cuando no iba a la escuela me iba a trabajar con él, ya después de terminar mi colegio empecé a irme todos los días, pero trabajar en medio de la basura es muy sacrificado, uno tiene que juntar todo lo que puede. A veces cuando no se junta lo suficiente, me tocaba quedarme en el basural hasta altas horas de la noche, para salvar el día a día”, expresó Nelson.
“Me presenté a la feria de empleo y después de dos semanas ya me llamaron para trabajar en una empresa. Me sentí tan feliz y agradecido que no sabía ni qué decir. Ahora ya estoy hace tres meses y gracias a Dios ya me van a contratar. Después de mucho pedir a Dios ahora ya tengo un sueldo seguro con el cual le puedo dar una vida mejor a mi hijito de 8 meses”, comentó.
“Antes ganaba apenas 200 o 250 mil por semana, ahora estoy ganando el mínimo, lo que más deseo ahora que me van a confirmar es seguir mi carrera, porque yo trabajando entre la basura, inicié la Facultad. Dejé la carrera de Administración de Empresas, porque cada vez ganaba menos, pero ahora me propuse y sé que voy a ser un profesional”, comentó finalmente el joven.
“Siempre es posible salir adelante”
“Les digo a todos que nunca pierdan las esperanzas y que siempre se puede salir adelante. Lo único que se necesita es proponerse, yo me propuse salir de la basura, y ahora tengo un mejor trabajo” expresó Nelson, quien prometió a sus jefes que no les iba a defraudar por la oportunidad laboral que le están dando a una persona que sale del Bañado. “Acá hay mucha gente que quiere salir adelante, no todos somos delincuentes”, finalizó.

