Ña Nicasia vive en el lugar con su hermana, que también ya es una señora bastante adulta. Entre ellas solas se mantienen, lo que muestra el espíritu de hierro de ambas. Dicen que doña Juana, la hermana de doña Nicasia, es la que todos los días va al mercado a rebuscarse para la alimentación diaria y además recibe alguna ayuda de los vecinos y amigos que las conocen.
Para su cumple, la gente le preparó a Nicasia una torta especial, que ella pidió compartir con todos los mitã’i del barrio, que llegaron de a montones y le cantaron el cumpleaños feliz a la que consideran la abuela de Guasuvira.

