“Dos años después encontré un trabajo, busqué mucho, ya que así iba a empezar a estudiar, porque siempre quise seguir en la UNA mi carrera”, contaba José, quien trabaja como limpiador.
Con 19 años, contó que gracias a su salario también ayuda a su mamá y su abuela con los gastos de la casa, porque vive con ambas en el barrio San José de la “ciudad joven y feliz”, Fernando de la Mora.
“Mi mamá ahora no está con trabajo, pero ayudarle a ella para mí es una manera de agradecerle todo lo que me dio y todo lo que luchó y se sacrificó por mí y mi hermano”, decía el soñador.
Moviendo las manos de un lado a otro, resaltó que para conseguir un ingreso extra suele enseñar a los febreristas matemática y física, materias que da dolor de cabeza a los jóvenes en la época de colegio.
“Enseño también particular para tener un ingreso extra. Pero el tiempo que tengo estudio a full para ingresar en la UNA, voy a esforzarme y así voy a entrar”, terminó diciendo José.

