Antes de cumplir los tres meses de embarazo conocí a otra persona que se acercó a mí como amigo, me invitó a su iglesia porque vio que yo no estaba bien.
Con el tiempo esa persona se interesó en mí y hasta me dijo que me vaya a vivir con él, es muy bueno y me agrada, pero no quiero irme a su casa, no quiero dejar a mi mamá. Somos una familia muy humilde, vivimos de encargados en una casa, mi papá es albañil y mientras yo trabajo de empleada en una casa de familia mi mamá le cuida a mi bebé que ya está por cumplir 10 meses.
El problema es que esa persona que dice me ama tenía novia, ya es su ex, pero hasta ahora ella le persigue y le mensajea y no quiero pelearme con nadie.
Según me dijo, ellos ya terminaron hace mucho pero la chica no se resigna y se pasa buscándole y no sé si volvió a pasar algo entre los dos. Lo que sí, él no le hace más caso a ella desde que le hizo creer que esperaba un hijo suyo, pero luego le dijo que no era el padre de la criatura.
Recuerdo que lo primero que le conté es que estaba embarazada, lloré, y me abrazó. Esa vez me invitó a la iglesia, creo que eso me mantiene firme, a pesar de los problemas económicos. Necesito que el papá de mi hijo me ayude, pero tampoco tengo medios para demandarlo y -si lo demando- tengo miedo que le dé su apellido y después me lo quiera quitar. Este muchacho quiere formalizar algo conmigo, pero no sé por qué tengo tanto miedo. ¿Qué puedo hacer?
SOLEDAD, DE SAN LORENZO, 19 AÑOS
RESPUESTA: Cuando pensamos que las cosas van mal, hay que darse un respiro sin perder la esperanza. Tenés presente que siempre hay una segunda oportunidad en la vida para el amor. Cuando una relación termina y el corazón queda destrozado, hay personas que se desaniman totalmente y por miedo dejan de creer en el amor, no dejes que el dolor te endurezca el corazón.
Siempre quedan recuerdos de momentos vividos, pero no se puede vivir del pasado, tenés que sentar postura en el presente, proyectarte hacia el futuro, con mente positiva. Se puede ser feliz, a pesar de los tropiezos que tengamos, de las dificultades que hay que sortear y de las pruebas que nunca faltan.
Si esta persona que hace un año conocés vale la pena, date una oportunidad, buscás el equilibrio, aceptás las diferencias con quien compartes el sentimiento de amor. Fíjate si hay comunicación, confianza, pero sobre todo procurás no cometer el error de andar con alguien solamente por no quedarte sola. Muchas veces hay que arriesgar para ganar. Ánimo, fuerza, que las dificultades están pasa superarlas.

