Pasada la medianoche los dolores se acrecentaron y justo cuando la mujer iba a dar a “luz”, terminó la electricidad en la zona, y en medio de la oscuridad y ayudado con la luz de las velas y linternas nació una hermosa y robusta beba de 3,850 kg.
La beba pasó unas 7 horas en la oscuridad, ya que la energía eléctrica se repuso recién a las ocho de la mañana, según comentó el médico. “Esto es algo común por este lugar ya que estamos muy aislados. Apenas llueve y ya no hay luz. En este lugar trabajamos por amor a la profesión, en el puesto trabajan dos enfermeras, una licenciada y un médico, para alrededor de 3.500 personas, ya que también atendemos a los pobladores de San Carlos y la colonia Maria Auxiliadora”, expresó el doctor Javier, un profesional cuya labor vale la pena destacar.
SIN AMBULANCIA
Cuando hay necesidad de trasladar un paciente de urgencia, viene la ambulancia de Hospital Regional de Fuerte Olimpo, distante a unos 67 km.
LO BÁSICO
“Contamos con los medicamentos básicos, hay veces que no nos llegan por la falta de camino. Cuando llueve ya no hay forma de llegar a este lugar”, dijo el doc.

