Allí se pueden ver las ofrendas que traen los devotos, donde llama la atención la cantidad de juguetes, como camioncitos y autos de todos los tamaños, además de flores y candiles. Según vecinos, todos los días Ramoncito recibe la visita de muchos feligreses que quedan, al día van a rezarle y prenderle una vela, para luego seguir nuevamente tu camino.

“Todos los días sí o sí hay alguien que se queda a rezarle, le traen regalos y eso”, contó Alba Duarte, una de las vecinas. La mujer dijo que Ramoncito es muy milagroso y que sus promeseros son los encargados de hacer que el nicho cada día vaya creciendo y además cada 30 de agosto los mismos van a celebrar su santo ára.
“Yo me suelo ir a rezarle, le prendo vela y una vez me encomendé para que me dé para mi trabajo y me dio. Ahora tengo un copetincito y también vendo remedios yuyos”, contó Alba.

