Su padre, Eladio Samudio, contó que al ver que la vida de su hijo podía terminar se arrodilló y le pidió a Dios que aparezca el donante. Sus ruegos fueron escuchados y el 8 de diciembre apareció un donante y de forma inmediata le realizaron el trasplante en el Hospital de Clínicas.
“Yo le dije a mi familia que este fue el mejor regalo de fin de año. Antes yo rezaba y ahora me vi muy apretado y me encomendé ante Dios. Si te encomendás a él, te da lo que le pedís”, dijo don Eladio en un guaraní muy cerrado.
Mario, por su parte, dijo que ama la vida, sabiendo de este nuevo “nacer” que tuvo, y agradeció mucho a la familia “que decidió donar ese órgano para mí”.
Ellos son de Itapúa Poty (Itapúa), son agricultores y hay gastos que no pueden cubrir. Ahora necesita ayuda económica para aguantar el “avío” diario, ya que tiene que quedarse por ahí unos meses para su tratamiento de recuperación. También necesitan un lugar dónde quedarse. Interesados en ayudar pueden llamar al 0985-711643.
VALOR
Durante el acto fue reconocida y valorada la labor de los médicos de salvar vidas con sus conocimientos.
“Tengo 65 años, pero me siento como de 35 años”

El Hospital de Clínicas realizó ayer un brindis con varios trasplantados del año, una de ellos es Cándida Ávila, quien fue trasplantada del riñón el 24 de noviembre y contó su testimonio.
“Yo tengo 65 años, pero ahora me siento como de 35 años, siento que volví a nacer, porque era otra mi vida cuando tenía que depender de las máquinas para el diálisis”, relató.
Dijo ser muy creyente y que sin la fe todo esto no sería posible. Este año, el Hospital de Clínicas realizó 6 trasplantes hepáticos, 37 de riñón (61 en total de lo que va del programa que empezó años anteriores), 13 de córneas y 2 transplantes de médula ósea.
Durante el acto estuvieron presentes autoridades y funcionarios del nosocomio y alrededor de 15 trasplantados, luego se procedió al brindis.

