El roce se agravó más cuando el pasado diciembre, el jefe comunal atropelló la sala de sesiones y agredió a varios concejales, según denunciaron estos, para luego cambiar las cerraduras del lugar e impedir que los mismos se vuelvan a reunir allí.
Debido a esta situación la comisión permanente de la Junta Municipal declaró “quiebre institucional” durante la sesión extraordinaria realizada en el patio de la Casa de la Cultura.

