Según los perjudicados, el camionero siguió avanzando sin medir las consecuencias que podría originar su feroz máquina que, a juzgar por el lugar, no tenía espacio suficiente para su maniobra.
Jorge Arce, uno de los afectados, ofuscado explicó a Crónica que a la hora de la verdad casi lincharon al “chofer tarova”, quien aun avisado sobre lo que podía suceder ignoró el grito de los vecinos metiendo pata al acelerador. “Cuando el camión comenzó a subir, por su altura ya cortó varios cables, por lo que algunos comenzamos a pedirle que pare, no hizo caso y siguió avanzando encima de contramano” dijo don Arce al momento de asegurar que solo en su casa tuvo una pérdida de unos 70 millones.
Agentes de la Patrulla Caminera le hicieron el alcotest que arrojó negativo, según los intervinientes.

