Los cuidados faciales son un aspecto básico a la hora de realizar un buen maquillaje. El primer paso debe ser lavar bien nuestra cara con un jabón neutro cada día dos veces al día.
Aplicaremos con pequeños toques el corrector en las zonas dónde necesitemos “corregir”, disimular o camuflar algo, dependiendo del tipo y color de la piel una buena base de maquillaje. Una base debe de ser libre de aceites y que tenga factor de protección solar. La base siempre debe aplicarse con brocha, ya que se extiende mejor y la cantidad de producto utilizada siempre es menor que utilizando las manos o esponjas.
Aplica un labial, bien puede ser en crema o en polvo para potenciar nuestros pómulos. Despierta tu mirada rizando ligeramente las pestañas con un rizador, peina las cejas con un peine específico y, rellena pequeños huecos con un lápiz o sombra.

