La peor parte se llevó el peinador de modelos. Su cara quedó destrozada y se rompió un brazo en dos partes, además de recibir golpes internos.
Sus amigas se estaban organizando con colaboraciones para trasladarle del Hospital del Trauma a un sanatorio privado.
Y, además, le están armando tres fiestas benéficas en tres discotecas diferentes para recaudar plata para cubrir los gastos de la cirugía y el tratamiento.

