Las aceras están rotas, parte de la muralla es un total peligro, ya que se encuentran a punto de derrumbarse, parte el tejido que cubre la escuela está en el suelo, por lo que se puede entrar sin problema por ahí.
La profesora María Fátima González, maestra bibliotecaria, dijo que desde hace varios años ya reclamaron al Ministerio de Educación y a la Municipalidad, pero no pasó nada.

