El gerente deportivo del club, Ricardo Tavarelli, fue uno de los primeros en pegar el grito al cielo con este embrollo. “La gente de Botafogo piensa que ellos solos van a llenar el estadio y por eso nos dan solamente 500 entradas. Creo que no es la manera de proceder y pediremos que nos den un poco más” tiró el “Mono” a la 1080 AM.
El “Engenhão”, donde se jugará el partido, tiene capacidad para 46.931 espectadores, por lo que los capos franjeados piden por lo menos que se llegue a 1.000 lugares, teniendo en cuenta la cercanía con nuestro país.
Hay optimismo con relación a este tema y en las próximas horas podría surgir más novedades.

