- FALTAN ALUMNOS. Instituciones están cerrando el famoso “turno noche”

Una realidad para muchos jóvenes es que para costear sus actividades hay que laburar únicamente. Esto lleva a muchos a optar por los famosos cursos de turno noche, que inician recién a la tardecita. Pero se está dando un fenómeno muy particular: estos cursos están cerrando por falta de alumnos.
Un caso es el del Colegio San Martín, de Asunción, que este año tiene ¡más profesores que alumnos!
Todavía tienen esperanza hasta marzo de matricular, pero hasta el momento solo tienen un promedio de 12 alumnos para 9 secciones, del 7.º al 9.º de la Escolar Básica y los cursos de 1.º al 3.º de la Media, Ciencias Básicas y el Técnico. El panorama del primer día fue desolador: en el primer curso de Contabilidad había un alumno; en el segundo tres, y en el tercero el aula estaba vacía. En 7.º grado hasta ese día no contaba con alumnos.
Esta situación, según los profes, se viene arrastrando desde hace dos años, por lo que algunos están a favor de mudarse con su rubro y reubicar a los estudiantes en otros colegios. Desde la supervisión de la zona esperan no llegar al cierre, por lo que en los próximos días estarían abocados al análisis de las alternativas que hay.
Julia Lezcano, supervisora administrativa, comentó que se estará reuniendo con su par de la Media para tratar el tema, esperando contar con más alumnos, especialmente aquellos que todavía no terminaron de rendir los exámenes de febrero.
20 alumnos
Es el promedio mínimo de estudiantes por aula que exige el Ministerio de Educación.
Los alumnos no tienen cena ni beneficios de otros turnos
Para Gabriel Espínola, dirigente de la OTEP Auténtica, es terrible que se cierren los turnos noche. “Necesitamos una política para atraer estudiantes a las instituciones, por la falta de trabajo, porque si voy a Contabilidad, no hay una seguridad de que culminados los estudios voy a tener empleo”, indicó.
Agregó que el complemento de la cena, por ejemplo, se ofrece en capital y periferias donde los que laburan el día entero van al turno noche sabiendo que van a comer algo, sándwich, para mantenerse atentos de 6 a 9 de la noche, pero que esto no alcanza a toda la población de alumnos.
Espínola dijo que hay posibilidad de matricular hasta fin de marzo por lo que aconseja desarrollar una fuerte campaña y conectar con empresas de la zona para ofrecer egresados de la modalidad técnica.
Profes mantienen sus clases invitando ¡casa por casa!
Mirian Martínez, directora del Centro “María del Carmen Achucarro”, del barrio San Isidro de Lambaré, enseña a jóvenes y adultos en el turno noche. El año pasado egresaron 45 jóvenes y 15 adultos en la Escolar Básica. Ellos decidieron hacer de este turno un servicio a la comunidad, por lo que van a las villas, casa por casa, invitando a los jóvenes a estudiar.
“Algunos vienen con adicciones como marihuana, alcohol, pero no todos. Está difícil cada día, pero tratamos de hacer nuestro trabajo con amor y paciencia. Muchas veces la teoría la dejamos de lado para experimentar en ellos sentimientos bellos, les damos su espacio, les escuchamos. Es eso lo que necesitan”, indicó Martínez.
No cuentan ni con dirección propia por lo que hacen la inscripción en el pasillo o en las casas. “Todo es autogestión, lo único que el MEC provee es mi rubro y los kits. Es bueno concienciarse que los docentes necesitamos de los alumnos y si ellos no vienen hay que ir a buscarlos”, señaló.
Ya se cerraron varios turnos en colegios
Hay colegios emblemáticos que ya no tienen la nocturna o se vieron obligados a cerrar algunas secciones, como el caso de Comercio 1, turno tarde. En el colegio Naciones Unidas están con la misma problemática, en campaña por alumnos.
En San Lorenzo, el Saturio Ríos ya no tiene turno noche. Algunos calculan que por la inseguridad, falta de micros nocturnos o atractivos como la cena escolar en las instituciones. Otros calculan que los colegios privados van ganando terreno en el campo de la educación y la gente opta por enviar a sus hijos a una escuela que se paga, pero que no tiene huelgas, falta de sillas ni tantos dramas.

