En este caso los responsables de la UNE adujeron que la “desplomada” sala es una obra del año 2012 construida por la anterior administración del Rectorado y según explicaron, en la sala afectada funcionaba el laboratorio de informática que compartían las filiales de la Facultad de Ciencias Económicas y Filosofía.
Ese recinto ya fue clausurado esta semana por indicación de la Dirección General de Obras del Rectorado porque mostraba fallas en la estructura, y gracias a esa determinación nadie fue afectado por el derrumbe que se produjo por el fuerte viento.

