En la agonía del partido, el curepa cometió una falta cobrada por el asistente, que desató la furia del capitán albiceleste. “Andate a la c... de tu madre” fue lo más livianito que le dijo el “10”, algo poco usual en él. Incluso, tras el final del partido, Messi saludó a todos los jueces, menos a Silva, a quien ninguneó con un gesto. Se enojó y no macana ra’e la “Pulga”.
NI UN INFORME
Generalmente, los árbitros suelen hacer algún informe sobre estos hechos. Pero el cuarteto rapai no dejó en escrito ninguna queja por el “10”.

