"Japón no puede simplemente esperar hasta que sea destruido", señaló Hiroshi Imazu, jefe del comité de seguridad del Partido Liberal Democrático, en una entrevista a 'The Washington Post'.
Para ello, los parlamentarios buscan poner fin a las restricciones de la época de la Segunda Guerra Mundial impuestas a Tokio por EE.UU., que impiden a la nación asiática iniciar una acción militar. Japón puede defenderse si es agredido, pero no se le permite realizar un ataque.
Imazu subraya que su país legalmente puede lanzar un ataque a una base enemiga que lance un misil contra ellos, pero no cuenta con "el equipo o la capacidad" para llevarlo a cabo.
"Colaboramos con EE.UU. y otros países para protegernos y también para contribuir a la paz en el este de Asia. En este contexto, es apropiado que discutamos cómo podemos proteger a nuestro país", agregó.

