Hablá de tus sentimientos con personas cercanas y pediles apoyo; podrían ayudarte a cuidar al bebé y a que te tomes un tiempo para vos misma o descansar. Vestite, salí de la casa, visitá a amigos. Programá tiempo con tu pareja.
El hecho de tener un apoyo social por parte de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo puede ayudar a reducir la gravedad del cuadro.
Tomá decisiones de estilos de vida saludables. Incluí en tu rutina diaria la actividad física, como caminar con tu bebé, alimentos saludables, evite el alcohol.
La actividad física ha demostrado ser efectiva, tanto a nivel preventivo como para disminuir el riesgo de depresión mayor, y a nivel terapéutico para mejorar la sintomatología. Hace que se secreten endorfinas unos neurotransmisores que estimulan el estado emocional del individuo. Un modalidad deportiva recomendada es el pilates, requiere unos minutos al día en la casa.

