Es normal ver a mucha gente con palmas en las manos, que sacuden cuando la imagen de Jesús sobre su burro sale de la iglesia al finalizar la misa para realizar una procesión con los feligreses.
Durante la celebración religiosa se realiza la bendición de las palmas, que luego las personas llevan a su casa para tenerlo como una especie de amuleto de la suerte, en medio de sus santos. Las palmas se venden en las calles con diferentes precios. Hay desde 2.000 en todos lados. Hoy estarán vendiendo alrededor de las iglesias.

