Tras un breve forcejeo los agentes lograron “domar” al hombre que he’i parecía “poseído” por algún “estupefaciento”, asegurando que el tipo es conociiido chespirito de la zona. Ireneo Cabral, con tres antecedentes por hurto y robo agravado, en su defensa confesó ser consumidor, pero aseguró que los polis reciben “coima” de los traficantes de la zona y rematan por los que le bajan a la droga.
Reventó una patrullera para que no le agarren
Un fulano de 29 años fue a parar tras las rejas de la Comisaría 16.ª Metro, luego que los polis lo pillaran armando bolonqui en inmediaciones del Mercado de Abasto de la capital, donde lejos de dialogar con los polis se mostró agresivo y pegó un cascotazo a la patrullera provocando la rotura de un vidrio, intentando “espantar” a los volaikuéra.

