El Bryan que se quiere casar, no sabe leer ni escribir

DRAMA. Se llama Thiago Ariel Machado (26), pero los que ven el programa “Me quiero casar” lo conocerán como “Bryan”. Está en pareja hace siete años con Catalina, con quien ahora quiere casarse a través del programa.

| Por Manuel Medina
A GANAR Ariel Machado junto a su novia Catalina quieren cumplir el sueño de casarse. Llevan 7 años juntos.

Pero lo que la gente no sabía hasta el miércoles a la noche es que el Bryan no sabe leer ni escribir. Bryan tuvo 17 hermanos, cuatro han fallecido y cuenta que desde chico el hambre y la necesidad abundaban en su casa. A los nueve años sus padres “se olvidaron” de él en un colectivo y tuvo que aprender a sobrevivir en las calles. Volvió a su casa, sufrió por el maltrato que había entre sus padres y decidió seguir su camino entre los semáforos donde nadie le “retaba”. Hoy, se levanta a las cinco de la mañana para llegar desde Ypané hasta el Mercado de Abasto para laburar y ganarse para el puchero.

El “Bryan” de “Me quiero casar” contó a Crónica su difícil historia que lo llevó a llorar el miércoles a la noche cuando tuvo que confesar en cámaras que no podía hacer un juego debido a que no sabe leer y escribir.

– ¿Vos trabajas en el Abasto como carretillero?

– Sí, vendo productos como azúcar, harina, soy encargado de un deposito también.

– ¿Hace cuánto tiempo?

– Hace siete años.

– ¿Cómo fue para que entres al programa?

– A través de mi señora, Catalina. Ella estaba en “Cuestión de peso”, salió de alta y le avisaron del casting. Yo tenía vergüenza de participar porque se iba a necesitar de estudio y yo no tuve eso por un problema en mi niñez.

– ¿Qué te pasó?

– Una vez, cuando estuve en un colectivo, no me acuerdo si mis papás me dejaron o se olvidaron de mí. Tenía 9 años y pasaron dos años para que me encuentren.

– ¿Dónde viviste todo ese tiempo?

– En la calle vivía. Dos o tres años estuve por la calle. Ponele que dos meses estuve sin conocerle a nadie, sin amistades ni nada. Después cantaba en los colectivos, vendía estampas, hebillas y con eso me mantenía. Después mis padres me encontraron porque siempre buscaban en las comisarías y eso.

– ¿Por eso nunca fuiste a la escuela?

– Sí, eso fue lo que pasó, por eso nunca me fui a la escuela. Cuando me encontraron mis padres, volví a mi casa. Me quedé un año con ellos y me fui otra vez a la calle. Me escapé de mi casa porque no me acostumbraba. Tenía problemas en casa, mi papá y mi mamá se discutían y a mi nadie me retaba en la calle o me decía qué hacer. Viví hasta los 15 años por la calle.

“BRYAN”

“Bryan” es el nombre artístico que le dio la producción a Ariel Machado.

LLORÓ. El “Bryan” no pudo anotar las respuestas de su novia en un juego porque no sabe leer ni escribir. El péndex llorando contó su drama y Ña Tora se ofreció a enseñarle.

LE HABLARON DE DIOS Y CAMBIÓ

La vida del “Bryan” toma un giro cuando un hombre le habla de Dios, según él cuenta. “Hablé con mi papá y mi mamá, después un hombre se me acercó en la calle a hablarme de Dios y que Él podía cambiarme. Le recibí a Dios en mi corazón, le dije a mis papás que iba a cambiar, que les iba a respetar. Ahí olvidé todo lo que pasé en la calle. Antes les tenía rencor a mis padres porque no me metieron en la escuela,  pero ellos me dijeron que era porque somos muy pobres”, contó “Bryan”.

UN HERMANO DESAPARECIDO

“Ahora, en total quedamos 14 hermanos. Fallecieron cuatro ya de los hijos de mi mamá. Tengo un hermano que cuando yo estuve en la calle él se iba detrás de mí y no sé nada de él. El último día que le vi fue en Luque. Demasiado le busco, él se llama Yango Machado. Tiene 23 años y hace trece o catorce años que no lo veo. No sé si está vivo o muerto. Yo al menos le sigo buscando, mi papá y mi mamá no sé”, contó Ariel quien busca a su hermano perdido.

HISTORIA DE AMOR

El “Bryan” contó que conoció a Catalina Limeños (23) en una fiesta. “Se acercó y me invitó a bailar y ahí empezó todo” .

ÑA TORA SE OFRECIÓ A ENSEÑAR

“Yo me propongo firmemente a enseñarle, a hacerle aprender para que le pueda ser útil para toda su vida”, dijo Ña Tora al escuchar el testimonio de “Bryan” sobre que no sabe leer ni escribir.

“Legalmente me alegra mucho porque nunca una persona se ofreció. Me hallo mucho y yo sé leer un poco, conozco la letra, pero me cuesta. Escribo un poco, me cuesta unir las letras. Escribo todo junto, no sé separar las palabras”, comentó el “Bryan” quien se hará de tiempo para aprender a leer y escribir y así firmar el libro hû.

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