- LLANTO. El chiquito al ver la forma en que todos peleaban y producto del griterío de histeria que había en la casa rompe en un llanto amargo
GUSTAVO GALEANO. CORRESPONSAL
CIUDAD DEL ESTE. Pasó en un hogar. Pero se repite en miles más. Es la triste historia de una separación de padres jóvenes que no saben sobrellevar en paz el rompimiento, haciendo vivir a los inocentes hijos escenas terribles que los dañan profundamente.
Esta vez, este tipo de situaciones, donde la violencia es también protagonista, se dio en un hogar en la capital del Alto Paraná, donde en medio de empujones, agresiones y amenazas, el llanto desconsolado y conmovedor de una criatura quebró el corazón a quienes fueron testigos de esta amarga realidad.
De acuerdo a lo que se pudo ver en las imágenes, muy fuertes por cierto, se ve a un papá totalmente fuera de sí, dentro de un domicilio donde estaban además de la criatura y la mamá, otras personas más, una de las cuales se encargó de filmar todo para que quede como elemento de prueba.
Agresiones
A toda costa, el hombre identificado como C. G. R. (23 años) quiere sacarse a la mujer de encima, C. G. R. (20 años), quien en un momento dado sale despedida producto de un fuerte empujón. Posteriormente, él recoge en brazos al hijo, de casi tres años, quien por el griterío y el escándalo que se estaba viviendo bajo ese techo hacen que el chiquito se quiebre en un llanto amargo, desconsolado y con un miedo que se podía sentir a través de las imágenes.
Otro hombre más aparece en escena diciéndole al papá “no le vas a llevar”, y en todo momento lo obstruye, motivo por el cual se produce un forcejeo y pelea entre ellos, mientras otra mujer se queda con el chico en brazos. Posteriormente, ya se observa cuando el papá del chiquito vuelve a cargar en brazos a la criatura y apunta hacia la salida.
Denuncia
Como consecuencia de todo esto, la mamá del chiquito hizo una denuncia en la Policía Nacional, indicando que todo este tremendo guarara se armó el pasado 18 de abril en horas de la tarde. La vivienda en cuestión se encuentra en el kilómetro 8 y medio lado Acaray de la fracción Kaaguy Rory de Ciudad del Este.
Concretamente culpó al papá por violación de domicilio y violencia familiar.
“A los 31 días ella le abandonó” dijo él
Ya con los ánimos más calmados y dentro de lo que debió ser una audiencia de conciliación entre los papás, el hombre indicó que “es mentira que ella le tenía siempre. Después de 31 días que nació, ella se fue y nos abandonó. Le dejó a su hijo. Desde siempre él vivió conmigo y con su abuela”.
Indicó que la mamá no le presta la atención que corresponde “porque ya tiene una pareja y creo que tienen entre ellos otra hija de unos 10 meses (en realidad tiene 18 meses)”.
Dijo que durante la época en la que ella estuvo en la dulce espera, siempre le ayudó en todo, porque la mujer viene de una familia pobre.
Agregó que por la fuerza le quisieron retener, ya que la idea era que la mamá lo vea y luego vuelva a casa con él. Aseguró que es consciente de que actuó con violencia en el momento en que aparece la filmación, pero que desde que llegó a la casa fue maltratado.
“Él nunca me ayudó en nada” asegura ella
Contrariamente a lo que dijo el hombre, la mujer aseguró que jamás recibió ayuda alguna del papá del chiquito, y que la “piedra del escándalo” dentro de la relación que mantuvieron fue la suegra. “Nuestra relación terminó porque él es un hombre muy dominado por su mamá. Nada no se podía hacer sin que ella se meta y decida” arrancó diciendo.
He’i que “vino una vez, como siempre, para verle a su hijo. Le retiró y después de unos días que ya tenía que haberle traído nos llamó desde Curuguaty, donde me dijo que le tenía a mi hijo y que se iba ya a quedar con él”.

