“Fue pérdida de tiempo, pérdida de combustible y pérdida de dinero”, dijo la cuerona en un video confirmando el fin de su relación después de dos meses.
Dijo que se enteró que el jugador le metió los cuernos mientras ella estaba de viaje. “Él estaba saliendo con una chica”, contó la rubiaza.
Al parecer luego de la publicación del romance, la otra señorita saltó y ahí se armó el guarara. Lo único que Jessi pide ahora es que el pelotero le devuelva sus cosas, entre ellas, una tanga. ¡Hesúkena!

