“Las compañeras al principio eran cortantes porque no se acostumbraban a tener una compañera modelo. Pero hoy en día los de mi trabajo son mi segunda familia. La gente le pregunta a mis compañeros si cumplo con mi trabajo, si es que me voy a trabajar y ellos me defienden”, contó Perla.
“Amo mi trabajo. Me siento una luchadora. Llevo una vida normal. Me levanto todos los días a las seis de la mañana como muchos para trabajar”, señala avei la pechocha.
Sobre las modelos que muestran lujos y poco trabajo, la Miss Tuning comentó: “Yo no tengo nada. Papá me regaló el auto cuando cumplí 18 años. Ahora tengo 28 años y hace 10 años vengo remando por un 0 km. Ojalá tenga la suerte de otras mujeres que de la nada caen con sus lujosos autos”.

