Mara, como la conocen, he’i que en el alquiler vivía con su amiga Renata Moreno, con quien pagaban juntas la mensualidad. Un día le dijo que viajaría al Brasil. La dueña de casa entonces le pidió a Mara un mes de adelanto por el alquiler, a lo que accedió a pagar según Mara, pero nunca le dio su recibo de pago. He’i que de golpe la doña le pidió que abandone el alquiler porque otra persona la habitaría.
La doña denunció que un lunes al volver de su trabajo Rossi ya le había cambiado los candados, pero en su pieza estaban sus muebles de peluquería, rubro en el que trabaja. La nueva inquilina resultó ser su amiga Renata. La misma nos dijo que todo está en manos de su abogado y que en la casa no hay ninguna pertenencia de Mara. “No tiene ninguna prueba de lo que está diciendo” he’i Renata. Nos comunicamos con la señora Rossi, pero la misma no quiso hablar.

