No fue fácil cuando comenzó a ser mamá, ella hacía de todo para que en la casa no falte un solo plato de comida, mientras su marido trabajaba en el Mercado 4.
“Nosotros estuvimos acá antes ya de que existiera Cateura, yo vendía de todo en la calle antes, juntaba cartón, vendía verdura, chura, pero después se instaló el vertedero y fue una oportunidad de trabajo para nosotros”, contó. Dijo que para poder hacerse compradora vendió un total de 60 chanchos que crió ella por valor de 3 millones de guaraníes en ese momento. Finalmente dijo que nada les faltó a sus hijos, y que el sacrificio valió la pena.

