Doña Simeona Chaparro, de 74 años, es una de las más antiguas vendedoras del Mercado Municipal N.º 5. Hace más de 60 años que tiene su puestito de ventas de remedios yuyos y refrescantes. Pero la abuelita no solo se dedica a la venta del poha ñana, sino que además a sanar personas con oraciones y remedios.
Muchos la conocen como la “manosanta” del Mercado. Junto a ella llegan personas de diferentes partes del país, incluso del exterior. Padres con sus bebés en brazos que buscan sanación para sus más pequeños. Y todos ellos son movidos por la fe y con un solo motivo: ser tocados por la mano de doña Simeona.
La abu ya perdió la cuenta de a cuántas curó con su método de ñembo’e. “Aquí llegan personas para que yo les trate. Añembo’e ha aipychy chupekuéra (oro y les masajeo en la parte afectada)” he’i. A la consulta de qué tipo de enfermedades trata, comentó que “llegan bebés con problemas de kambyryrujere, py’aruru y otras tantas enfermedades”, comentó.
Doña Simeona omombe’u que se dio cuenta de este “don” cuando estuvo por Brasil. “De muy joven fui a Brasil con una tía, ahí fue que aprendí todo esto”, tiró. “La gente viene, yo hago mi parte y se van. Muchos regresan porque el tratamiento les funcionó. Yo solo le oro a Dios y Él obra”, dijo.
Varios peloteros acuden regularmente para que les masajee y les cure he’i
Ña Simeona comentó que junto a ella llegan avei peloteros de diferentes clubes, quienes piden masajes y buscan recuperarse de alguna lesión. “Ou avei hikuái. Che aipychy chupekuéra” dijo. “Dios es el que cura, yo simplemente oro por las personas” he’i. Por otra parte, la abuelita comentó que su mayor logro es ver a sus hijos todos trabajando. “Mi esfuerzo siempre fue por y para ellos. Gracias a Dios todos ellos están trabajando y están bien”, agregó.

