En la noche del 31 de marzo un grupo de personas quemó el Congreso Nacional. La noticia tomó estado público y tuvo repercusión mundial. A dos meses de aquel episodio, la investigación no avanza por culpa de chicanas y presiones ejercidas por sectores políticos. Los responsables aún no fueron identificados y las investigaciones de la Fiscalía General del Estado son constantemente trabadas por chicanas jurídicas. El abogado Juan Sosa Bareiro he’i que no cuestionan las manifestaciones legítimas y pacíficas, pero cuando se quiere avanzar en la investigación los agentes son obstruidos por los “aprovechadores”.