Según los intervinientes, el pequeño auto se desplazaba a gran velocidad por la calle Médicos del Chaco a una velocidad “insoportable”, por lo que perdió el control del mismo. Ortiz fue llevado a dependencias policiales, en donde le practicaron la prueba de alcotest y dio positivo a 0,648 de alcohol en la sangre.
El menor fue auxiliado al toque y se encuentra fuera de peligro
El adolescente que fue víctima del choque fue llevado a un centro asistencial para su atención. Los médicos que lo atendieron descartaron heridas mortales, pero ligó una rotura de pierna. Una vez más un inocente tiene que pagar la inconciencia de un conductor alcoholizado, que por darle gusto a su garganta no midió las consecuencias, que esta vez por lo menos no tuvo un resultado fatal. Raúl Ortiz va a ser imputado por exposición al peligro por manejar ka’úre.

