“Lo mío más bien es espontáneo, veo algún material y de inmediato ya sé el modelo que quiero para su vestidito, desde siempre quise una mascota hembra con el fin de vestirla, siempre quise eso”, comentó.
Cuando “Omi” participa en algún certamen brilla. Sus trajes no son muy caros, depende de la mano de obra y los materiales, para los eventos grandes se gasta más en encajes y apliques, las telas bases generalmente son bastante económicas (tul y tela de forro).

