Tiene 10 meses y se salvó de la muerte en 3 ocasiones, contó Lidia de Moreno, directora del colegio Inmaculada Concepción de María, de Capiatá, donde la comunidad educativa tiene la experiencia de haber adoptado a la gatita “Lunara Concepción”, mascota oficial del cole, donde vive.
“Mi hija tenía 2 perritos Solmía y Rufo que murió. Al quedarse sola, me regaló a Solmía para que sea su compañerita de juego. Pero ambas también se enfermaron de coronavirus, Sol superó, sin embargo Solmía fue dada de alta para morir”, relató.

Lidia no se dio por vencida y con una señora la cuidaron, se escondía detrás del sofá y de las plantas aún así le daban los alimentos hasta que un día se recuperó y se salvó. Luego de 8 días fue mordida por una perra más grande y su mandíbula se destrozó. El veterinario le hizo una cirugía rescontructiva y estuvo varias semana sin poder masticar, con jeringa se alimentaba.
Un día se repuso y sufrió otra vez una mordedura en su boca y cerca del ojo. Muchos de sus dientes se cayeron y tampoco pudo morder durante mucho tiempo.
“Todos sus dientes están deformados hasta ahora. Ella come pollo y carne. Comida ni purina, no. Le suelo traer conmigo al colegio cuando está limpia. Recorre conmigo por todos lados. Los alumnos suelen alzarla. Ella es muy mimada y vive feliz. Lunara solía ser celosa”.
BENEFICIOS
Hay diferentes estudios que han comprobado que las mascotas mejoran nuestra calidad de vida, no solo emocionalmente, sino que también físicamente.

