ESPAÑOLES. Ángel María y Gorka Villar fueron arrestados por una trama de corrupción
Están cayendo como moscas los dirigentes que se forraron de guita durante sus mandatos en los distintos entes ligados al fútbol. Ayer fueron detenidos el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Ángel María Villar, y su hijo Gorka, en una operación anticorrupción llevada a cabo por la Guardia Civil, acusados de desviar fondos de los partidos de la selección española para enriquecerse ilícitamente.
Los investigadores apuntan a que Ángel María Villar, que lleva 28 años en el cargo, cobraba comisiones por la celebración de partidos de la selección y se servía de su puesto para la contratación de servicios y otras relaciones comerciales en beneficio de su hijo, abogado experto en derecho deportivo y al frente de varias empresas donde eran desviadas cantidades de dinero.
Gorka había estado en la Conmebol como director general, desde el 2014, pero en el 2015, este abogado fue denunciado por parte de los presidentes de clubes uruguayos, porque fueron extorsionados por Gorka, para no denunciar los hechos ilícitos relacionados a la Conmebol. Eran épocas en las que los altos dirigentes estaban por bastante tiempo en sus cargos.
En su momento, “Chila” avisó
El 18 de enero de 2016, José Luis Chilavert había criticado la labor de Gorka Villar en la Conmebol. “Gorka es el cerebro de la mafia corrupta que ha gobernado el fútbol sudamericano. Es el mayor sinvergüenza de todo esto, el cerebro, un participante más, un cómplice de todos los casos de corrupción”, he’i akue. Premonitorio.

