Corajudos custodian barrio de los finados

Las 21 hectáreas que comprende el histórico cementerio de la Recoleta encierra en su perímetro historias del más allá y del más acá. Con 13 portones de acceso, 4 a 5 guardias son los encargados de custodiar estas entradas durante las mañanas, cuando el sol cae y la luna se asoma, son solo 2 los que cuidan el enorme lecho de los muertos de Asunción.

| Por Manuel Medina
FEROZ. Son 13 portones por cubrir con solo 5 guardias de día y 2 de noche.

Los difuntos son custodiados por dos hombres que desarmados recorren los pasillos por las noches, pues drogadictos y ladrones de placas recorren el pequeño barrio de los muertos.

“Somos pocos y estamos rebasados en nuestra capacidad”, he’i don Diosnel Rivero, uno de los guardias municipales que conoce perfectamente todas las zonas del cementerio. Diosnel he’i que son pocos para el enorme terreno y que varias veces ya hicieron su pedido de aumentar la cantidad de guardias a las autoridades competentes, pero la respuesta parece llegar muy lentamente. Mientras aguardan por tener más compañeros, seguirán custodiando que el campo sea un terreno de paz para los que estiraron la pata.

INVALUABLE. Las piezas arquitectónicas tienen muchísimo valor.

Falta un guía turístico que  muestre el lado histórico

“Más que panteones son piezas arquitectónicas”, ombe’u en otro momento don Rivero, refiriéndose a los distintos estilos de panteones que se ven en el cementerio. “Tenés obras del estilo barroco, clásico, romántico, contemporáneo, muchos arquitectos vienen a inspirarse por estas piezas invaluables”, he’i. Reclamó avei al municipio capitalino que falta un guía permanente que explique la riqueza histórica del cementerio, poblado por grandes personajes de la historia patria.

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