Bolsas de basuras acumuladas y apilonadas esperando ser retiradas, moscas, gusanos, malos olores se apoderaron de las calles de la ciudad. En algunas partes inclusive, según denuncian los vecinos, ya no se pueden sentar en el patio a tomar un tereré, por el nauseabundo aroma que hay o por el riesgo de tragarte alguna de las miles de moscas que recorren las calles.
Hace semanas que no se recogen las basuras y encima los perros de la calle se encargan de esparcir por todos lados los desechos de las basuras comunes de las casas.

